Hace unos meses se publicó un informe en el que la carrera universitaria de Química se enmarcaba como uno de los estudios con más salidas profesionales junto con ADE (Administración y Dirección de Empresas) e Ingeniera Industrial especialidad Mecánica. El estudio fue realizado por la empresa Randstad, una compañía de trabajo temporal y de recursos humanos y que difundió este resumen: http://goo.gl/TfzcJI. Aunque dejo el enlace al informe completo al final del post, quiero destacar el párrafo en el que se mencionan los estudios de Química.

Los titulados en Química se erigen como uno de los colectivos en los que las perspectivas de incorporación al mercado laboral se muestran más favorables, más aún si se trata de carreras de Ciencias. Su versatilidad les permite ejercer como trabajadores en un laboratorio especializado, como profesionales de la enseñanza de esta disciplina o como técnicos. La contratación de estos titulados se realiza en diversos sectores: farmacéutico, cosmético, medioambiental, bioquímico, alimentario, etc.

Evidentemente para que Química esté en las primeras posiciones la industria y empresa químicas y relacionadas deben de tener una salud económica aceptable. Pero el informe dice algo que los que hemos “vendido” en alguna ocasión los estudios de Química siempre mencionamos, la versatilidad. Como Ciencia central la Química permite abordar problemas desde diferentes puntos de vista, y lo que es más importante, da acceso a muchas especialidades con una sólida base científica.

Alumnos realizando práctica en un laboratorio de láseres


Pero además creo que estos estudios tienen más características interesantes para el mercado laboral o el emprendimiento. Y una de ellas es el trabajo en el laboratorio. La mayor parte de las asignaturas en todas las universidades tienen un porcentaje nada desdeñable de prácticas. Por un lado, están las prácticas informáticas, más extendidas en la mayoría de los estudios y por otro lado las prácticas de laboratorio.

Estas prácticas de laboratorio pueden llegar a realizarse de forma individual, lo cual les da un plus extra. En un laboratorio un alumno se enfrenta a muchas acciones que le harán ganar competencias que en un aula sería imposible.

1.- Preparación previa de la práctica, que en los últimos cursos suele estar en inglés, debiendo desarrollar esa competencia idiomática tan codiciada en el mercado laboral

2.- Realización de cuestiones previas que valoran si se ha entendido el guión.

3.- El alumno, sobre todo si realiza la práctica de forma individual, se enfrenta a la toma de decisiones. Los guiones de las prácticas de los primeros cursos están muy perfilados, pero en los cursos más avanzados las decisiones de los alumnos en función de sus competencias y conocimientos son vitales. Una decisión errónea hará que la práctica no salga correctamente. Una duda puede convertir la sesión en un laberinto sin salida. Se enfrenta a instrumentación que no ha utilizado nunca y de la que tiene la base teórica. Pero, ¿acertará con el comando adecuado en el correspondiente instrumento? Toma de decisiones con la red del profesor como salvavidas.

4.- Trabajo en equipo. Otras veces la práctica es en parejas y como profesores valoramos también como se realiza el trabajo y si este no recae exclusivamente en un miembro de la pareja. Otras veces, aunque la práctica sea individual, es necesario realizar alguna acción entre un grupo mayor de alumnos. Es necesaria la coordinación.

5.- Memoria final de la práctica. ¿Qué ha hecho el alumno? ¿Con que problemas se ha encontrado? ¿Ha salido todo según lo esperado? ¿Cómo se enlaza las prácticas realizadas con la teoría estudiada?

6.- Seguridad en el laboratorio. Imprescindible y primer seminario de todos los laboratorios. La seguridad con los productos que se manejan, con el instrumental que utilizan, con la gestión de los residuos… Estas acciones son ineludibles en cualquier empresa del sector químico y me atrevería a extender a cualquier sector.

Seguro que me dejo cosas. Simplemente he querido dar unas pinceladas del potencial didáctico, competencial, profesional… que tienen las prácticas entre probetas, matraces y tubos de ensayo. El laboratorio es un arma docente que no podemos perder. Ni nosotros como profesores, ni el mercado laboral como futuro receptor de estos estudiantes puede permitirse un abandono de estas prácticas de laboratorio. Ah! evidentemente esto es extensible a todas las Ciencias experimentales en las que abundan las prácticas. Y por supuesto, sin esfuerzo y preparación no se consigue nada ;)


Aquí os dejo el informe completo en PDF http://goo.gl/8Nsp6l




Esta entrada participa en el XXXI Carnaval de Química que organiza MartaMacho en su blog ZTFnews.org