26 julio 2013

Ya se que dije que el anterior post iba a ser el último del curso, pero hay un video que merece la pena que aparezca en este blog. La primera parte del video es una entrevista a uno de los estudiantes de doctorado de nuestro grupo de investigación, Víctor Somovilla.

El video estaba preparado para un montaje audiovisual en el día de apertura del próximo en curso 2013-14 en la Universidad de La Rioja. Sin embargo, parece que ha debido quedar muy bien y lo han emitido en un reciente informativo de la cadena TVR que está produciendo el audiovisual.

A mi también me parece que ha quedado muy bien la entrevista. Juzgad vosotros. Víctor habla de las investigaciones del grupo y también de la situación actual de la investigación en España. El diario La Rioja también inserta el video en su web larioja.com con el título ¿Se investiga en La Rioja? TVR nos muestra un proyecto. Sí, en La Rioja, como muestra el video, se investiga, y en este caso una investigación básica y de calidad, como muchas de las que se hacen en el Departamento de Química de la Universidad de La Rioja. Este video responde a una pregunta que realizé en Twitter ¿Se puede hacer Ciencia básica en La Rioja? y que está relacionada con el último post.

Por cierto, los dos comentarios que hay hasta ahora en la noticia de larioja.com muestran la necesidad de que los científicos contemos bien nuestras investigaciones, de dónde obtenemos nuestros recursos (ADER????) y que resultados conseguimos, así como el beneficio de la Ciencia básica.

Os dejo con el video y con Víctor. Espero que os guste! Y ahora sí, hasta septiembre!

video


Posted on viernes, julio 26, 2013 by Héctor Busto

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20 julio 2013

A lo mejor tengo algún síndrome de manía persecutoria, pero en los últimos años he notado, primero una especie de querencia por la llamada Ciencia aplicada, luego cierta indiferencia a la llamada Ciencia básica, y últimamente un arrinconamiento, a mi entender injustificable, de esta última. Por cierto, ¿qué es la Ciencia básica? Para empezar nos podemos quedar con la definición que aparece en la Wikipedia: “es la ciencia o investigación científica que se lleva a cabo sin fines prácticos inmediatos, sino con el fin de incrementar el conocimiento de los principios fundamentales de la naturaleza o de la realidad por sí mismo” No es mal comienzo, aunque como bien dice Juan Ignacio Pérez (@Uhandrea) en un post que luego comentaré, la frontera entre la Ciencia básica y la aplicada es cada vez más difusa.


Pero insisto, toda esta percepción de persecución a lo mejor es infundada. La Ciencia y los científicos tenemos una buena valoración por parte de la sociedad, pero tal vez esta valoración positiva se ve frenada ante la pregunta, y esto ¿para que sirve?  Cuando era un joven doctorando, esta pregunta en un entorno de amigos o de familia me solía dejar desarmado. Ya no. Últimamente siempre contesto, para vivir más y vivir mejor. Indudablemente las investigaciones que un humilde científico de provincias realiza, a lo mejor (o no...), no logran que ese “vivir más y vivir mejor” suba en un “nano tanto porciento” mínimamente notorio. Pero es una piedra, una pequeña piedra en la catedral del conocimiento. Y esto lo tenemos que tener claro: el conocimiento es la herramienta más importante del ser humano para vivir mejor y vivir mas.

La Ciencia básica es aquella que está en primera línea de batalla del descubrimiento científico. Un nuevo medicamento se puede desarrollar como consecuencia de que existen nuevas reacciones químicas que permiten obtener nuevos productos, u obtenerlos más baratos, o en más cantidad. Muchas de esas nuevas reacciones habrán sido realizadas en un laboratorio académico por un doctorando al que alguna vez le preguntarían, para qué valía lo que estaba haciendo.

Una cosa es clara, la Ciencia básica no suele dar un rédito económico a corto plazo, muchas veces ni a medio ni a largo, ni tan siquiera de forma directa al que la ha desarrollado. Y es aquí en donde mi sentimiento de persecución aparece. Cada vez hay menos dinero para la Ciencia, sí, pero para la llamada Ciencia fundamental, menos que menos. Cada vez hay menos becas para la Ciencia, pero para la Ciencia básica aún menos. Cada vez hay menos infraestructuras para la Ciencia, pero para la básica todavía menos. Tanto es así, que en muchas convocatorias no aparece sólo el adjetivo de fundamental sino que va acompañado por el de orientada. Ciencia orientada... Como si hubiera la posibilidad de una Ciencia desorientada.

Y cada vez son más las voces que urgen a la Universidad (y demás centros públicos de investigación) a transferir, a patentar, a dejar de jugar en el laboratorio para sacar publicaciones que sólo leen los colegas. Y es evidente, y lo quiero dejar bien claro, que en estos aspectos de transferencia la Universidad debe de incidir. En determinados Departamentos más aplicados estas actividades pueden ser una buena parte del trabajo de sus investigadores. ¿Pero debemos focalizar el esfuerzo investigador de la Universidad ahí solo? ¿Desvestir a un santo para vestir a otro? Dicho de otra forma, ¿aquella nación que pretendía estar entre las 8 más potentes, influyentes del mundo, puede dejar de hacer Ciencia básica? ¿Podemos afinar la frase de Unamuno y decir que la Ciencia básica la hagan otros? Mi respuesta es clara, un país desarrollado, que quiera avanzar, debe de cuidar su Ciencia, toda, y la básica o fundamental también y adecuarla a los parámetros de calidad del resto de los países del entorno. Y si estamos de acuerdo en esto, ¿en dónde debe realizarse esta  investigación? ¿En las empresa, en los Centros Tecnológicos? Evidentemente estos últimos sí que tienen que estar más centrados en las aplicaciones de la Ciencia. ¿Quien tiene que hacer la Ciencia básica, fundamental u orientada? Las universidades y los centros públicos. ¿Quién si no?  Bueno, pues esta idea que a mi me parece bastante obvia no debe de ser del común de los mortales. Y esta es una de las razones por las que los científicos debemos (sí, debemos) explicar lo que hacemos incluso si nos hacen la comprometedora pregunta; y esto, ¿para que vale? Debemos de ser hábiles, o por lo menos intentarlo, para comunicar la importancia de los avances, que son publicados en las mejores revistas internacionales. Explicar que el el dinero público que va a Ciencia básica esta bien invertido. Ah y para eso es indudable que una Cultura científica acorde al siglo en el que vivimos es fundamental. Y en esta tarea también debemos de participar los científicos.

Además la Ciencia básica permite hacer una cosa de manera excelente, formar científicos. Una Ciencia básica de calidad es la mejor plataforma para desarrollar el método científico, para dotar al futuro investigador de excelentes cualidades y herramientas. Cualidades que podrá desarrollar en futuros proyectos científicos de cualquier índole, incluso en empresas. Eso sí, en proyectos científicos, aplicados, pero científicos. A este respecto y relacionado también con el tema de la trasferencia hay un excelente post que ya he comentado de Juan Ignacio Pérez. Muchas frases se pueden destacar del post comopor ejemplo:

“cada vez me resulta más difícil establecer una distinción objetiva entre investigación básica e investigación aplicada”

“Por eso, la idea de tener que optar puede acabar siendo una idea muy peligrosa, porque no hay sistema de (buena) investigación, -incluida la modalidad aplicada-, que funcione sin una buena cantera, y la cantera no suele formarse en actividades de transferencia.”

En resumen, ¿es necesaria la Ciencia básica? Sí. ¿La debe de hacer España? Sí. ¿Debe realizarse en las Universidades y centros públicos? Sí, no queda otra. ¿Las Universidades solo deben hacer Ciencia básica? No, pero dejemos a los que hacen buena Ciencia básica seguir haciéndola. Y en clave más regional. ¿Debe o puede una pequeña región hacer Ciencia básica? ¿Por qué no, si la que se hace es de calidad según los parámetros estándar? Y aquí no puedo más que acordarme de la Ciencia que hacemos enel CISQ.

Una frase que resume en buena parte mi opinión sobre el tema es la de “no hay Ciencia básica y Ciencia aplicada, sino Ciencia y aplicaciones de la Ciencia”. Las miras cortoplacistas de este país no pueden impedir el fomento del pilar fundamental de la Ciencia. Para ello Gobierno, partidos e instituciones deben de mirar más allá de los cuatro años y los científicos, investigadores y profesores debemos ofrecer las mejores respuestas a las preguntas sobre nuestro trabajo ante una sociedad que a su vez debe elevar su conocimiento científico.

Posted on sábado, julio 20, 2013 by Héctor Busto

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16 julio 2013

La aventura ha concluido. Después de más de 200 alumnos que han pasado por la nueva asignatura de Didáctica de las Ciencias Experimentales: Física y Química, con sus luces y sus sombras, hoy 16 de julio, ha culminado esta aventura “didáctico-química” con la defensa de un Trabajo Fin de Grado (TFG). 

Ya hablé algo de él en un post anterior y enlacé y comenté el blog que ha resultado del mismo, todo ello elaborado por Noemí Urdiales. Por mi parte la experiencia ha sido más que positiva. Es posible y necesaria la visión de la Química (y de la Ciencia en general) por parte de un maestro de primaria. Creando y acercando las herramientas necesarias la Química puede dejar de ser algo “extraño” para el maestro y una experiencia totalmente satisfactoria para el niño. 

Una vez defendido el TFG (y con resultado de sobresaliente) os dejo el enlace al mismo. También estará enlazado en la propia página de Noemí. De todo ello quiero destacar alguna frase que considero clave a la hora de enfrentarnos a la aparente dualidad didáctica niños / Química y que perfectamente ha sabido extraer Noemí.

La presencia y la relevancia de los fenómenos y las transformaciones Químicas en la actualidad es indiscutible, y su análisis es fundamental para entender muchas de las circunstancias y problemas globales del mundo en el que vivimos. Por esto la Química ha de estar presente en el currículo educativo desde las primeras etapas de la escolarización, para facilitar la comprensión y posibilitar la intervención positiva en el entorno.

Hay que buscar que los niños disfruten con la Química en la escuela, y aprovechar el deseo de comprender aquello que les ha sorprendido.

Sobre la formación inicial de los docentes podemos ver que gran parte de los estudiantes de Magisterio (actual Grado en Educación Primaria) se sienten inseguros ante las disciplinas científicas de Física, Química e incluso Matemáticas. Son una minoría los que han cursado el bachillerato de Ciencias antes de decidirse a estudiar la carrera de Magisterio - Grado en Educación Primaria. Según el Informe ENCIENDE de Enseñanza de las Ciencias en la Didáctica Escolar para edades tempranas en España, la mayoría de ellos no estudian Ciencias desde los 15 años.

La presencia de la Química en la vida cotidiana es indiscutible, y gracias a este reconocimiento actualmente se considera que esta Ciencia debe estar presente en el currículo de Primaria, sin embargo el temario dedicado a esta disciplina es muy reducido. A pesar de este reconocimiento podemos observar, como decía hace un momento, que no solo el temario sino también los recursos específicos de esta Ciencia se encuentran en menor medida que otros. Esto se puede comprobar al realizar una búsqueda de recursos educativos en Internet. Si buscamos por ejemplo en Google que aparezcan las palabras exactas “Química en edades tempranas” obtenemos 44 resultados, mientras que si ponemos “matemáticas en edades tempranas” aparecen 1.880. Lo mismo ocurre con búsquedas similares a la anterior: para "Matemáticas en Educación Primaria" 209.000 resultados, mientras que "Química en Educación Primaria" 15.500. Por no mencionar la comparación de artículos y materiales de estas dos Ciencias en la etapa de Infantil: “Matemáticas en Educación Infantil” 3.090.000 resultados, mientras que "Química en Educación Infantil" tan solo 7. La diferencia es clara.

¿Estáis de acuerdo? Si los párrafos anteriores os parecen interesantes no tenéis más que descargaros el TFG y leerlo. Además, como “regalo” podréis ver una encuesta realizada a niños de primaria entre 11 y 12 años con las preguntas: ¿Qué es la Química? y Cita 3 situaciones cotidianas en la que aparezca Química. Un botón de muestra: La Química es un montón de sustancias y experimentos que si se juntan explotan o hacen algo maravilloso. Y si queréis ver el video realizado para el TFG y como se comportan unos niños de 7 y 8 años del Colegio Público Caballero de la Rosa con una bata, unas gafas y unos experimentos podéis ver: http://vimeo.com/70118982. También podéis ver el montaje de fotos hecho por Eduardo Garrido, profesor del colegio. Por cierto, un placer trabajar con el colegio.



Todo esto y más lo podréis ir viendo en una web que irá creciendo y desarrollando contenidos y que espero llegue a ser una referencia de la didáctica de la Química en edades tempranas: http://quimicaedadestempranas.blogspot.com.es/

Posted on martes, julio 16, 2013 by Héctor Busto

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13 julio 2013

La ignorancia científica siempre trae disgustos, que se lo pregunten a Franco. Es una historia más o menos conocida que quiero reseñar en el Blog y aportar algún documento. Nada más acabada la Guerra Civil española y con un país aislado internacionalmente un austriaco nos “coló” unas patentes para obtener un combustible bueno, bonito y barato. Parece que nadie receló del “timo de la estampita”, bien por la ignorancia científica, bien por el régimen dictatorial imperante, o por ambas cosas. El caso es que a nuestro amino austriaco, Albert Elder von Filek se le entregó una buena cantidad de dinero para permitir al país obtener la autonomía en materia de carburantes. ¡Teníamos hasta la patente! Un 75% de agua, un 20% de jugos y fermentos de plantas y otro 5% de elementos que constituían la parte secreta de la receta. A continuación os dejo un extracto del libro Franco de Paul Preston sobre la biografía del dictador en donde habla del falso petróleo sintético.

El carácter desesperado de las dificultades económicas de España parece haber fomentado la credulidad de un hombre con escasa formación económica y pocos conocimientos científicos. A principios de 1940, poco después del anuncio de los ficticios descubrimientos de oro, Franco declaró que España pronto sería autosuficiente en energía, y un país rico exportador de petróleo. La razón de esta afirmación era un falso petróleo sintético supuestamente inventado por un austriaco, Albert Elder von Filek, que se había ganado la confianza de Franco, y le había persuadido de que mezclando agua con extractos de plantas y otros ingredientes secretos, el producto obtenido por destilación sería un combustible superior a la gasolina. Von Filek se había presentado como un partidario convencido de la causa nacional que había sido encarcelado por los republicanos en Madrid durante la Guerra Civil. Afirmaba tener espectaculares ofertas de las grandes compañías petroleras del mundo para comprar su invento, pero como Franco explicaba a Lequerica con gran alegría, la admiración de Von Filek por el Caudillo era tal que le cedía gratuitamente su invento. Se concedió a Von Filek el uso de las aguas del río Jarama y la tierra de sus riberas para construir una fábrica. A Franco le aseguraron que los camiones que transportaban el pescado a Madrid desde los puertos marítimos del norte habían utilizado este combustible. El chófer del Caudillo formaba parte del engaño y le convenció de que su propio coche había funcionado con el combustible. Se construyeron grandes tanques subterráneos para contener el petróleo que ahorraría a España ciento cincuenta millones de pesetas anuales en divisas. Al final, el fraude salió a la luz y Von Filek y el chófer fueron encarcelados.

No solo se engaño a un gobierno, los medios de comunicación, atemorizados o ignorantes (o las dos cosas de nuevo) lanzaban en primera plana tal extraordinaria noticia que nos permitiría la autarquía en materia de combustibles. Indagando en las referencias encontré el documento de la portada del diario La Vanguardia (magnífica hemeroteca del diario) del jueves 8 de febrero de 1940. ¡Qué fácil se engañaba entonces! ¡Y que fácil se sigue engañando ahora!



Si leéis la noticia, cuya imagen amplio, ya estaba proyectada la planta de producción, con sus obreros y, por supuesto, casas para los mismos. A orillas del rio Jarama pues su agua debía de ser la mejor para obtener el combustible… Vale, esta ficción hecha realidad es de 1940, pero ¿no nos suena la historia a otros engaños pseudocientíficos más actuales? A lo mejor no salen en portada, pero sí en la contra…





Posted on sábado, julio 13, 2013 by Héctor Busto

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09 julio 2013


Como ya comenté en un post anterior este año asumí parte de la docencia de Didáctica de Ciencias Experimentales: Física y Química del Grado en Educación Primaria. Lo que no dije es que también me toco tutorizar un Trabajo Fin de Grado (TFG). La verdad es que cuando nos pidieron desde la Facultad de Letras y de la Educación temas para el desarrollo de los TFG creía que ningún alumno lo elegiría. Y, oh sorpresa, ¡tuve más de un candidato!

El tema del TFG era “Enseñanza de la Química en edades tempranas a través de las nuevas tecnologías” El trabajo está a punto de presentarse y se defiende la semana del 15 al 19 de julio. Ya habrá tiempo de comentar algún interesante aspecto sobre el mismo. De lo que quiero hablar hoy es de una de las partes del TFG que ya ha visto la luz.

La alumna, Noemí Urdiales, ha puesto en marcha un blog con el sugerente título de “Enseñanza dela Química en edades tempranas”. De momento tiene sólo dos entradas. Una de presentación y otra, la principal, en la que desarrolla una serie de recursos localizados enla red útiles para la enseñanza de la Química en Educación Primaria. Echadle un vistazo. Y si tenéis alguna sugerencia de incorporación comentádselo en el blog, que nace con la intención de ser algo vivo. La idea también es que tu TFG quede ahí expuesto. Espero que os guste.

Blog de Noemí Urdiales con las primeras entradas

Posted on martes, julio 09, 2013 by Héctor Busto

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06 julio 2013

En la entrada anterior de la serie “Ranas un laboratorio ambulante en su piel” vimos como el profesor Jonh Daly y sus colaboradores descubrieron de sus viajes al Amazonas multitud de alcaloides escondidos en la piel de vistosas ranas. Entre ellos había una sustancia con una propiedad muy especial. El compuesto en concreto era entre 200 a 500 veces más potente que la morfina como analgésico. En la figura que acompaña a este párrafo se observa el tiempo transcurrido entre las expediciones que permitieron acceder a esas sustancias y cuando se logró esclarecer sin ninguna duda su estructura.

Etapas en el descubrimiento de la epibatidina

Es evidente que el descubrimiento de esta sustancia generó muchas expectativas en la comunidad científica. Había que examinar su potencial como posible fármaco para el tratamiento del dolor. Y aquí nos enfrentamos a otro problema. ¿Cómo conseguir más cantidad de este compuesto? La primera respuesta que se nos puede venir a la cabeza es sencilla: a partir de la fuente natural, las ranas. Pero surgen varios inconvenientes. En primer lugar, y de un modo similar al que ocurría con el anticanceroso taxol procedente del Tejo americano, si queremos obtener la cantidad mínima necesaria de epibatidina para realizar las pruebas vamos a necesitar unas cuantas ranas. En concreto para obtener unos pocos miligramos son necesarias más de 700 de esas pequeñas y hermosas Epipedobates tricolor.



A este respecto otro problema es la salvaguardia de estos animales y la protección de la biodiversidad de las regiones y países que poseen esta fauna. A este respecto también hay un serio debate sobre la propiedad de estos recursos. Al final el profesor Jonh Daly se llevó unos cuantos valiosísimos recursos de la zona amazónica sin ofrecer ninguna contrapartida a los países que poseen tales recursos. Por otro lado, se podía pensar en la solución de criar las ranas en cautividad y obtener (cual criadero de truchas) todas las necesarias para el aislamiento de la epibatidina. Obstáculo: las ranas en cautividad no producen la epibatidina. Esto nos hace pensar lo complejo que es el metabolismo de los seres vivos y la generación de la biodiversidad molecular. O las ranas no tenían los sustratos de partida necesarios (alimentación en el Amazonas) o no se sentían amenazadas como para metabolizar ese compuesto defensivo.



¿Y cual es la solución ante estos obstáculos? Los que habéis entrado otras veces en este blog os lo podéis imaginar; la síntesis química. A partir de 1992 cientos de grupos de investigación de todo el mundo se pusieron manos a la obra para, a partir de productos de partida sencillos y accesibles, obtener la epibatidina en los menos pasos y mayor cantidad posibles.



Si la estructura de la epibatidina fue conocida y publicada en 1992, al año siguiente el profesor C.A. Broka ya realizó la primera síntesis en su laboratorio. Hasta el premio Nobel E.J. Corey realizó una síntesis total de la epibatidina en ese mismo año 1993 obteniendo unos 20 mg de la epibatidina.

El premio Nobel E.J. Corey



Un poquito más tarde, después de unas cuantas síntesis más, nuestro grupo de investigación también desarrollo una ruta sintética para la epibatidina y fue parte de mi tesis doctoral.



Más adelante se han llegado a realizar síntesis en escala de gramo y la epibatidina es ya un compuesto comercial del que tan solo 5 mg cuestan la módica cantidad de ¡¡¡938 euros!!! Para que digan que el oro es caro...



Claro que esta aventura de la epibatidina no ha terminado. Ya podemos disponer de ella en cantidades adecuadas para su estudio. Y estos estudios demuestran el potencial para quitar el dolor, pero también para quitarlo de forma definitiva… La epibatidina es tóxica, mata, y de nuevo la Química entra a jugar un papel importante. Necesitamos crear análogos (variaciones de la molécula) que conserven algo del poder analgésico (o todo), pero que no sean tóxicas. Y esta historia será contada en otro post.
Este post participa en el XXVI Carnaval de Química que organiza Luis Moreno en el blog de El Cuaderno de Calpurnia Tate.

Posted on sábado, julio 06, 2013 by Héctor Busto

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