Hace menos de un año tome la decisión de impartir una nueva asignatura que había sido asignada al área de Química Orgánica. Se trataba de la Didáctica de ciencias experimentales: Física y Química correspondiente al Grado de Educación Primaria. El motivo lo tenía claro, los futuros maestros de los niños tenían que tener, permitirme la expresión, "buen rollo" con la Química.

La Química dentro de los contenidos de Educación Primaria está ubicada dentro de Conocimiento del medio. Eso sí, esparcida de forma totalmente heterogénea por el amplio temario. De hecho, encontrar la palabra Química no es tarea fácil. Un excelente documento de trabajo para analizar la situación de la Ciencia y la Química en la docencia en edades tempranas lo podemos encontrar en el informe Enciende (http://www.cosce.org/pdf/Informe_ENCIENDE.pdf). Recomiendo su lectura y extraigo algunos párrafos:



“La formación del profesorado de primaria en nuestro país, aunque ha ido mejorando en extensión y profesionalización en las sucesivas reformas educativas, sigue siendo deficiente en contenidos científicos y no alcanza los niveles de formación ni especialización que se exigen en otros países.”

“El énfasis en la aplicación requiere replantearlos contenidos de ciencias a tratar, reduciendo su cantidad pero aumentando su profundidad y relevancia. Esto implica focalizarse en unos núcleos centrales e imprescindibles de la ciencia escolar, en lugar de en listas de contenidos enciclopédicos.”

Este informe está realizado por la Confederación de Sociedades Científicas de España (http://enciende.cosce.org/) y alerta sobre los problemas para implementar de forma correcta la Ciencia, y por tanto la Química, dentro de la Educación Primaria. Para mí, sin duda el principal problema es la "hostilidad" previa de los futuros profesionales que van a enseñar Química hacia esta disciplina.

Mi primera intervención en clase fue precisamente realizar la pregunta: ¿cuantos odiáis la Química? Bosque de manos alzadas. Y con esos antecedentes inicié la docencia de los 4 grupos a los que he impartido la asignatura. La mayoría de los futuros maestros han dejado de ver la Química hace años (3º de ESO) y todavía mantienen en su retina la formulación, el estudio memorístico de la tabla periódica, de los estados de oxidación...

Esto nos mata. La Química es una ciencia experimental, deductiva, cotidiana y esos futuros maestros la ven como meramente memorística y alejada de la realidad. A lo largo de las clases que he impartido y estoy impartiendo espero haber eliminado algo de esa percepción. La Química esta en el día a día y así se lo debemos de trasmitir a los niños y no tan niños partir de algo, tan cotidiano, como por ejemplo la cocina.

Pero indudablemente el cuello de botella para que los alumnos con vocación de enseñar a niños aprecien la Química es el temario de la educación secundaria obligatoria. Hay que darle una buena sacudida y ahí los químicos tenemos mucho que decir. Por cierto, ¡mis alumnos en su mayoría se sorprendieron que no hablase nada de formulación! Para qué si podemos hablar de Química explicando la razón de qué un hielo flote en el agua, entendiendo la disolución de la sal en agua, mostrando cómo se produce CO2 al hacer pan, o cómo el ser humano realiza los movimientos a través de reacciones químicas, o cómo la Química nos permite vivir más y vivir mejor... Por cierto, la experiencia de dar docencia en el Grado en Educación Primaria; excelente!


Entradas posteriores referidas al tema:

http://mascienciapf.blogspot.com.es/2014/07/ensenar-quimica-temas-para-el-debate.html

http://mascienciapf.blogspot.com.es/2014/02/realidad-aumentada-y-quimica-una.html

http://mascienciapf.blogspot.com.es/2016/06/mesa-redonda-la-ensenanza-de-las.html